Un centinelano duerme.Siempre estávigilando.
Sensores que viven en tu perímetro, una radio propia que los une y un cerebro en tu casa que decide y actúa en menos de un segundo. Donde la señal falla, la luz se corta y la ayuda demora.
Tú no configuras nada.
Ese es el punto.
Evaluamos tu terreno
Visita técnica: recorremos tu perímetro, tu acceso y tus equipos, y te decimos exactamente qué necesita cada punto. Sin adivinanzas.
Instalamos y dejamos funcionando
Los sensores llegan emparejados de fábrica con tu central. Nuestro equipo instala, prueba y entrega el sistema operando.
Escaneas un QR y listo
Tu app queda conectada: la vida diaria, la alarma y el historial. Configurar el sistema exige un técnico presente: eso también es seguridad.
En tu parcela, campo o industria, la seguridad ya no es opcional.
Lunes a viernes
es el horario laboral de los robos a parcelas: entran cuando la rutina dice que no estás. La casa que se ve sola se elige primero.
Sábado 3 AM
la hora en que tu galpón está más solo: sin turnos, sin vecinos, sin nadie que escuche a los ladrones.
Horas
es lo que puede demorar la ayuda en llegar a un sector rural. Cuando entran, tu perímetro tiene que reaccionar solo.
Un centinela en el cerco, otro en el acceso
y otro junto a tus equipos.
Tres líneas de un mismo sistema, cada una con sus sensores y sus cajas de producto, todas con la misma central y la misma radio.
Centinela Perímetro
Si cortan o escalan el cerco, la sirena suena en el tramo exacto.
Centinela Perímetro convierte cada tramo de tu cerco en un sensor. Cuando alguien corta, escala o levanta la malla, el sistema lo sabe al instante, y sabe exactamente en qué tramo, porque la inteligencia vive en el sensor, no en la nube.
Vibración → nodo → clasificación en el sensor
Centinela Acceso
Detecta a quien ronda tu portón de noche y te deja abrirlo desde la app de día.
Centinela Acceso monta un radar en tu entrada que detecta presencia (incluso a alguien quieto, esperando) y distingue el que pasa del que se queda rondando. Si hay merodeo sostenido en horario protegido, es alarma. Y de día, el mismo sistema te deja abrir y cerrar el portón desde la app.
Distingue el que pasa del que se queda
Centinela Equipamiento
Vigila la bomba, la bodega y los paneles: si tiran del cable a las 3 AM, lo sabes a las 3 AM.
Centinela Equipamiento vigila lo que te da de comer: el pozo, la bodega y los paneles. Sensores dedicados sobre la misma central y la misma app: si tiran del cable a las 3 AM, lo sabes a las 3 AM, no cuando la bomba no parte.
Hecho para romperse primero, a propósito
Las tres líneas comparten una sola regla: la alarma nunca depende de internet.
Da lo mismo qué proteja (el cerco, el portón o la bomba): la detección, la decisión y la sirena ocurren entre tus sensores y tu central, por radio propia. Internet sirve para avisarte al teléfono y guardar el historial. Si lo cortan, el centinela sigue en su puesto.
De qué está hecho
un centinela.
Como todo buen vigilante, tiene sentidos, columna, cerebro y ojos.
Sentidos
Nodos autónomos con energía solar, montados en el cerco, uno por tramo entre postes. Sienten la vibración del corte y el escalamiento, y clasifican el evento ahí mismo: distinguen un ataque de un temporal. Por eso la alarma llega con ubicación exacta y sin falsas alarmas por viento.
Columna
Una radio propia de largo alcance une cada sensor con la central. No usa tu WiFi ni tu señal de celular para lo crítico: el mensaje de alarma viaja por un canal que es del sistema, firmado, y que nadie te puede cortar desde afuera.
Cerebro
La central vive en tu casa, no en la nube. Recibe el evento, decide con sus reglas y cierra el circuito de la sirena y el foco en menos de un segundo. Con respaldo propio de energía: si cortan la luz, el cerebro sigue despierto. Es obligatorio en toda instalación: sin cerebro no hay centinela.
Ojos
Cámaras solares que se comunican por la misma radio del sistema y verifican el evento: cuando el cerco detecta, tú ves qué pasó desde la app. Los ojos confirman, nunca detectan solos: la detección primaria siempre es del cerco. Y en su configuración autónoma, sin costo mensual.
Lo que preguntan
sobre Centinela.
Sí. Es la regla de diseño del sistema. La detección, la decisión y la sirena ocurren localmente, entre el cerco y la central de tu casa, por radio propia. Internet se usa para avisarte al teléfono y para el historial, no para que la alarma suene.
No. Centinela no electrifica nada: detecta el ataque y responde con sirena y luz. Sin riesgo para niños, mascotas ni animales, y sin los trámites ni mantenciones de un cerco energizado.
No para lo esencial. La alarma es tuya y suena sola. Los servicios conectados (aviso al teléfono, video-verificación remota) son opcionales.
Nosotros, siempre. Llegas a un sistema funcionando: escaneas un QR y listo. Sin configuración, sin manuales.
Se dimensiona en terreno según los tramos, accesos y equipos que quieras proteger. Consúltanos por WhatsApp y te orientamos el mismo día.
Reserva tu evaluación Centinela. Te decimos qué necesita tu terreno.
Un técnico recorre tu perímetro, tu acceso y tus equipos, y te entrega una propuesta a medida. Gratis y sin compromiso.




